{"id":9568,"date":"2018-06-30T10:53:29","date_gmt":"2018-06-30T10:53:29","guid":{"rendered":"https:\/\/fisiolescala.com\/?p=9568\/"},"modified":"2018-06-30T10:53:29","modified_gmt":"2018-06-30T10:53:29","slug":"respirar-para-relajar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/9568\/respirar-para-relajar\/","title":{"rendered":"RESPIRAR PARA RELAJAR"},"content":{"rendered":"<p>Respirar es vida. Cada d\u00eda inhalamos y exhalamos aire miles de veces. Pero pocas veces nos paramos a pensar en nuestra respiraci\u00f3n. La respiraci\u00f3n es regulada de forma autom\u00e1tica por el cerebro y sufre alteraciones seg\u00fan la actividad que hacemos y nuestro estado emocional. Se vuelve m\u00e1s r\u00e1pida o m\u00e1s lenta, m\u00e1s o menos profunda conforme si tenemos miedo o estamos tranquilos, si estamos excitados o relajados, si estamos enfadados o contentos.<\/p>\n<p>Actualmente vivimos en un mundo acelerado que nos provoca tensi\u00f3n y estr\u00e9s. Una respuesta al estr\u00e9s es contener la respiraci\u00f3n y poner r\u00edgido el t\u00f3rax. Este bloqueo respiratorio puede convertirse en un h\u00e1bito, restringiendo as\u00ed la capacidad pulmonar natural y afectando al mismo tiempo la postura y la flexibilidad.<\/p>\n<p>Una buena respiraci\u00f3n oxigena mejor las c\u00e9lulas del cuerpo y hace m\u00e1s claras las ideas concebidas por el cerebro, que es el principal consumidor de ox\u00edgeno, volvi\u00e9ndolo apto para ejercer sus funciones. La respiraci\u00f3n tiene adem\u00e1s muchas funciones: moviliza los m\u00fasculos de la caja tor\u00e1cica, flexibiliza el diafragma provocando un automasaje de los \u00f3rganos internos, regula la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea y equilibra el sistema nervioso. El sue\u00f1o se convierte en lo que debe ser: descanso.<\/p>\n<p>Una persona sana, sosegada, alegre, respira a pleno pulm\u00f3n. Por otra parte, la angustia, el miedo, la irritaci\u00f3n, bloquean la respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para obtener un estado de calma es necesario aprender a controlar la respiraci\u00f3n. Un buen control de la respiraci\u00f3n es fuente de vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Consejos para una respiraci\u00f3n de calidad:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>De vez en cuando suspirad, haced bostezos.<\/li>\n<li>Procurad dejar que el aire salga sin esfuerzo evitando el bloqueo de la respiraci\u00f3n al hacer fuerza, experimentad tensi\u00f3n o dolor.<\/li>\n<li>Si est\u00e1is nerviosos o angustiados y necesit\u00e1is controlar vuestra respiraci\u00f3n, tomad conciencia de vuestra respiraci\u00f3n: el ruido, el recorrido del aire, los movimientos de la caja tor\u00e1cica y del abdomen.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Ejercicios pr\u00e1cticos<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Tumbaros y sentid la huella del cuerpo en el suelo. Prestad atenci\u00f3n al movimiento respiratorio del t\u00f3rax, de la barriga. Intentad relacionar la respiraci\u00f3n con el resto del cuerpo. Qu\u00e9 movimiento sent\u00eds en las piernas, los brazos, en la pelvis &#8230; cuando entra el aire? Y cuando sale? Volved a comprobar la huella.<\/li>\n<li>Poneos de lado\u00a0e intentad dirigir el aire hacia aquellas zonas de la columna que\u00a0os molestan, que est\u00e1n r\u00edgidas o necesitan relajarse.<\/li>\n<li>Tumbaos en el suelo con las piernas flexionadas y escuchad el volumen de aire que est\u00e1 entrando y saliendo. Observad el movimiento del t\u00f3rax superior, del t\u00f3rax inferior y de la barriga. Intentad exagerar los movimientos, sin forzar la respiraci\u00f3n. Volved\u00a0a comprobar el volumen de aire que entra y sale.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Respirar es vida. Cada d\u00eda inhalamos y exhalamos aire miles de veces. Pero pocas veces nos paramos a pensar en nuestra respiraci\u00f3n. La respiraci\u00f3n es regulada de forma autom\u00e1tica por el cerebro y sufre alteraciones seg\u00fan la actividad que hacemos y nuestro estado emocional. Se vuelve m\u00e1s r\u00e1pida o m\u00e1s lenta, m\u00e1s o menos profunda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9566,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9568"}],"collection":[{"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9568"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9568\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9572,"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9568\/revisions\/9572"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fisiolescala.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}